martes, 31 de diciembre de 2013
miércoles, 25 de diciembre de 2013
Noche anunciada - Mercedes Sosa
lunes, 23 de diciembre de 2013
MAS ALLA (Gloria Estefan)
lunes, 16 de diciembre de 2013
Estoy enamorado (Donato y Estefano)
domingo, 20 de octubre de 2013
Entre lágrimas y euforia
Este loco juego de vivir,
Esta nueva aventura de sentir
Te has ido en el medio de mi historia
Entre lagrimas y euforia
Pienso en ti
Aun no he terminado de entender,
Aun no he terminado de crecer
Vida y muerte solo dos palabras,
cual es buena y cual es mala para mi
Solo queda el silencio de tu sombra
Y el eco de mis gritos que te nombra
Intento retenerte en mis recuerdos
Estas demasiado lejos y pienso en ti
Pienso en ti
Solo queda el silencio de tu sombra
Y el eco de mis gritos que te nombra
Intento retenerte en mis recuerdos
Estas demasiado lejos y pienso en ti
Pienso en ti
Aun no he terminado de entender,
Aun no he terminado de crecer
Te has ido en el medio de mi historia
Entre lagrimas y Euforia
Pienso en ti
Alejandro Lerner
LA COTIDIANEIDAD DE LA RELACION DE PAREJA, "SI, POR FAVOR Y GRACIAS"
Me refiero ahora a la
cotidianeidad de la relación de pareja. ¿Cómo empieza el nuevo día una relación
de pareja? El hombre mira a la mujer y
la mujer mira al hombre y sus caras empiezan a relucir. Se complacen mutuamente.
¿No es este un bonito comienzo del nuevo día en una relación de pareja? O sea:
el amor reluce y se muestra al relucir. La más hermosa expresión del amor es
cuando uno se complace con el otro. Así comienza pues el día en una relación de
pareja. Con mirarse mutuamente y complacerse en el otro tal como es. Esto es la
felicidad, la complacencia mutua y hacer algo impulsado por este placer: dar y
tomar. Entonces el día no puede ser lo bastante largo para ellos porque siempre
fluye de un lado a otro entre ellos algo nuevo. Esto es crecer.
Tras decenios de observación y
experiencia, lo esencial que compone la felicidad se ha reducido, para mí, a
tres palabras. En estas tres palabras, si se sienten y dicen en el momento
oportuno, reside el secreto de la felicidad en una relación de pareja.
SI
He insinuado la primera palabra
con el comienzo del día en una relación de pareja. ¿Por qué se complace uno con
el otro? Porque lo admite tal como es. Esta alegría es contagiosa también para
el otro. La palabra que hay detrás es: “Sí”. Si al otro, sí a mí, sí a la
situación, tal como es, y sí a la felicidad.
Claro que a veces se opone algo a
la felicidad: cierta idea. Porque en nuestra sociedad hay que pagar por casi
todo.
Muchos creen que no hay nada
gratis, que todo se paga. Por eso empiezan a pagar también por su felicidad. En
lugar de mirar al otro y complacerse con él, buscan su monedero para pagar con
él la felicidad. Con eso, pronto pierden de vista al otro, y también dejan de
advertir la presencia de la felicidad. Sólo conservan en la mano unas pocas
monedas. Eso es entonces todo lo que queda del placer y la felicidad.
Hay en nosotros un impulso
profundo que extrae su fuerza de la idea: he de pagar por todo lo que he
recibido. Sobre todo por la felicidad. Pero cuando he pagado bastante, hace
tiempo que la felicidad se ha desvanecido.
Esa idea de tener que pagar por
todo existe también frente a Dios. Pagamos a Dios la felicidad regalada con
grandes sacrificios y peregrinaciones y fundaciones y lo que sea. ¿Se complace
él si le pagamos por ello?¿Le importa qué es lo que creemos estar pagando? Es
una idea curiosa.
Hubo una vez en un cursillo mío
uno que se había comprado un Mercedes.
Pero no le estaba permitido, era una felicidad demasiado grande para él. En su
familia sólo se podía comprar Volkswagens, los viejos. Un día, en la autopista,
alguien chocó contra su coche por detrás. Suspiró con alivio. Por fin había
pagado su felicidad.
¿Os suena? Pasa todos los días.
Algunos pagan todo el tiempo. Pagan por la felicidad y pagan por la culpa.
Por favor
Cuando el hombre ha ofendido a su
mujer, por ejemplo con alguna observación malvada, le sabe mal y paga por ello.
Hace que le vaya mal. Es decir que expía lo que ha hecho. ¿Cómo evitar una
expiación así? Con una sola palabra.
Así que el hombre ha ofendido a
su mujer. La ha desdeñado. Incluso ha olvidado su cumpleaños. Eso es muy grave.
Algunos incluso olvidan el aniversario de boda. Entonces la mujer lo mira y
está triste. ¿Qué hacer en este caso? ¿Debe expiarlo’ ¿Se ha de golpear el
pecho? No. La mira y dice: “Por favor”, simplemente “por favor”. Lo lamento.
“Por favor”. Entonces el corazón de ella se abre y la felicidad vuelve a tener
una oportunidad.
Gracias
Ya he mencionado dos de las tres
palabras mágicas para la felicidad “sí” y “por favor”. Aún queda una palabra
especialmente bonita. Esta palabra es “gracias”. Simplemente “gracias”. En una
relación de pareja hay cientos de ocasiones durante todo el día en que uno se
alegra de algo y dice: “Gracias”. Mutuamente.
Así que éstas con las tres
palabras mágicas para una relación de pareja feliz y realizada. De ellas
podemos nutrirnos incluso cuando sobreviene algo difícil.
Hellinger, B. Felicidad
que permanece, Gaia Ed., 2006, págs. 40-42
domingo, 13 de octubre de 2013
domingo, 15 de septiembre de 2013
Está la puerta abierta
Está la puerta abierta,
la vida está esperando
con su eterno presente,
con lluvia o bajo el sol.
Está la puerta abierta,
juntemos nuestros sueños
para vencer al miedo
que nos empobreció.
La vida es encontrarnos,
para eso nacemos,
porque el punto más alto
es llegar al amor.
Y no hay amor de uno,
sólo hay amor de todos,
y por ese motivo
estamos hoy aquí.
la vida está esperando
con su eterno presente,
con lluvia o bajo el sol.
Está la puerta abierta,
juntemos nuestros sueños
para vencer al miedo
que nos empobreció.
La vida es encontrarnos,
para eso nacemos,
porque el punto más alto
es llegar al amor.
Y no hay amor de uno,
sólo hay amor de todos,
y por ese motivo
estamos hoy aquí.
Está la puerta abierta,
la vida está esperando
con su eterno presente,
con lluvia o bajo el sol.
Está la puerta abierta,
juntemos nuestros sueños
para vencer al miedo
que nos empobreció.
Iremos de uno en uno,
después de pueblo en pueblo
hasta rodear al mundo
con la misma canción.
Todas las cosas bellas
comenzaron cantando,
no olvides que tu madre
cantando te acunó.
Todas las cosas bellas
comenzaron cantando,
no olvides que tu madre
cantando te acunó.
martes, 27 de agosto de 2013
Mateando con la vida
Los libros de autoayuda que tanto abundan en el
mercado, a pesar de provenir de distintas fuentes filosóficas y ofrecer la guía
de corrientes psicológicas dispares, comparten una idea común repetida hasta el
cansancio: “Todo depende de nosotros mismos, todo depende de nuestras
decisiones”. El objetivo es claro: con esta convicción sentiremos mayor
responsabilidad por nuestras decisiones, trataremos de que éstas sean las
mejores, las que más favorecen nuestro desarrollo y plenitud, y la felicidad
estará definitivamente al alcance de nuestras manos. Por otro lado nos
libraremos de las influencias negativas de nuestro entorno y seremos autónomos
de aquellas personas maliciosas que intentan manipular nuestros
comportamientos. Óptima idea, pero me pregunto, ¿es realmente así?
Por otro lado una convicción tan drástica puede
embargarnos de sentimientos de culpa cuando las cosas no funcionan bien. En mi
consultorio de psicoterapeuta me encontré con muchas personas que acreditaban
que sus enfermedades (sea un cáncer, un reumatismo o cualquier otra cosa) eran
fruto de sus propias decisiones. El dolor de la enfermedad se agravaba con
innecesarios sentimientos de culpa.
¿Somos de verdad los únicos responsables de
nuestro crecimiento y destino? ¿O se trata simplemente de un slogan útil para
nuestro desarrollo personal, pero que no resiste la mínima confrontación con la
realidad?
Basta que hagamos memoria de las cosas que nos
sucedieron la semana pasada para que tengamos que poner en discusión ésta, la
máxima suprema de la autoayuda, “todo depende de nosotros”. Digámoslo
abiertamente y aceptémoslo con una buena dosis de humildad: no sucede así en la
vida real. Planifiqué salir a correr por el parque y me asomo a la ventana para
ver que llueve con ganas; pensábamos ir a comer con mi esposa, y la menor de
nuestras hijas tiene fiebre. Estamos cansados y queremos irnos a dormir
temprano y esa tarde caen visitas.
Y no sólo nos llegan situaciones que nos arruinan
los planes; otras veces, nos suceden cosas inesperadas y hasta no buscadas que
mejoran nuestra vida. Por ejemplo, me ofrecieron un trabajo de unas horas
semanales que me redondea el sueldo y sinceramente no esperaba. El día para el
que desde meses estamos preparando una salida en familia, se presenta
radiante. En este matear con la vida, a veces nos toca cebar y en otras
ocasiones la rueda del mate la decide ella.
No todo lo bueno que nos pasa es mérito nuestro,
hay cosas que nos vienen regaladas. No todo sufrimiento es culpa nuestra,
ciertas desgracias nos tocan a nosotros como hubieran podido tocar a otros. Por
lo tanto al lado de nuestros méritos y culpas hay regalos y pruebas. Esto pone
en evidencia una capacidad que juntamente con nuestra voluntad y decisión es
muy importante: nuestra actitud de acogida y de respuesta. No somos seres que
voluntariamente deciden todo lo que les pasa. Estamos también llamados a
recibir y responder a cosas que agradables, ingratas o neutras se nos van
presentando en todo tiempo y que son como los mates que nos ceba la vida. Es
verdad que aún allí hay una decisión que nos compete: ¿con cuál actitud
aceptaremos ese mate?
Es cierto que el mate puede estar muy caliente,
dulce cuando nos gusta amargo o digestivo y medicinal con hierbas aromáticas.
¿Diremos un distraído “no, gracias”?, ¿lo tomaremos sin disfrutarlo?
Cuando la vida nos ofrece algo bueno queda por
definir cuánto hay de mérito nuestro y cuánto de regalo de la propia existencia
o de otras personas. Si es un trago amargo el que nos toca asumir, cuánto de
sufrimiento inocente y cuánto de culpa propia o de otros.
Y salvamos así la gran fuente de autonomía y
libertad que tanto se busca en los libros de autoayuda: la relacionalidad. Una
buena relacionalidad con Dios así como lo concebimos, o con realidades
trascendentes, con los demás, con las cosas y con los acontecimientos nos
permiten movernos conscientes de nuestro valor, de nuestros defectos y de
aquellos privilegios que nos tocan simplemente por estar vivos. Y no perderemos
ese sano realismo con nosotros y con las cosas, al que santa Teresa de Ávila
llamaba el “andar en verdad”.
Viktor Frankl, médico psiquiatra fundador de la
escuela antropológica de la Logoterapia, pasó por el infierno de Auschwitz.
Vivía en Viena durante el nazismo y como era judío, fueron perseguidos él y su
familia. Un dolor inocente. Entre las cosas que más lo angustiaban estaba la
posibilidad de que sus investigaciones sobre la psicología escritas en un libro
no publicado se perdieran. Llevó el libro manuscrito escondido en el forro de
su sobretodo. Pero en el campo de concentración la inhumanidad lo sorprendía en
cada momento hasta lo indecible. Años después contó su experiencia en un libro
llamado El hombre en busca de sentido. Allí se lee:
“Sucedió al abandonar mi ropa y heredar, a
cambio, los harapos de un prisionero enviado a la cámara de gas nada más poner
los pies en la estación de Auschwitz. En vez de las muchas páginas de mi libro
encontré en el bolsillo de aquella andrajosa chaqueta una única página,
arrancada de un libro de oraciones en hebreo, con la más sublime oración judía:
Shema Israel. ¿Cómo interpretar esa “coincidencia” si no en términos de un
desafío para vivir mis pensamientos en vez de limitarme a exponerlos en un
papel?”La vida ofrece dolores, la vida regala cosas, pero en el fondo, como nos
enseña Frankl desde la cátedra de la vivencia, se trata de desafíos. Tratemos
de interpretar las “coincidencias”. No nos preguntemos sólo por el ¿qué hacer?
sino también por el ¿qué me quiso decir? Distingamos luego nuestros méritos,
los dones, los sufrimientos inocentes y los que poseen nuestra responsabilidad.
Y entre la acogida y la respuesta tejamos nuestra historia. Si la vivimos así,
la vida no será vana. Y ahora paso el mate.
Lic. Roberto Almada
Revista Ciudad Nueva, Nro 544
lunes, 19 de agosto de 2013
En blanco y negro Buenos Aires (Silvina Garré)
martes, 9 de julio de 2013
Enseñar sin palabras
Lo Inmanifestado penetra fácilmente en aquello que es impenetrable: debido a esto es que conozco el poder de la no-acción.
Ser capaz de enseñar sin necesidad de pronunciar palabras y llevar a cabo las más grandes obras sin necesidad de actuar; esto es algo que muy poco seres humanos han llegado a comprender.
Lao Tsé
Tao Tê King
Capítulo 43
domingo, 2 de junio de 2013
Cuando un amigo se va
Cuando un amigo se va
queda un espacio vacío
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.
cuando un amigo se va
queda un tizón encendido
que no se puede apagar
ni con las aguas de un río.
Cuando un amigo se va
una estrella se ha perdido
la que ilumina el lugar
donde hay un niño dormido.
Cuando un amigo se va
se detienen los caminos
y se empieza a revelar
el duende manso del vino.
Cuando un amigo se va
queda un terreno baldío
que quiere el tiempo llenar
con las piedras del hastío.
Cuando un amigo se va
se queda un árbol caído
que ya no vuelve a brotar
porque el viento lo ha vencido.
Cuando un amigo se va
queda un espacio vacío
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo
.
miércoles, 22 de mayo de 2013
Invitación especial
Etiquetas:
Taller econtrándome con mi sexualidad
jueves, 2 de mayo de 2013
Cabos sueltos
En nuestra vida hay unos cuantos cabos sueltos.
Son
temas en los que no nos enfocamos “por estar muy cansados”, “porque no
es tan relevante”, “porque ya nos ocuparemos”, “porque tenemos otros
problemas mayores” o porque suponemos que se irá resolviendo por sí solo
sin mover ni un dedo (lo que no ha ocurrido hasta ahora y, por
consiguiente, es probable que no suceda).
A estos cabos sueltos no les
damos casi ninguna importancia. No tenemos en cuenta que, por más
pequeños que sean, van acumulándose sin que lo notemos, a veces llegan a
entrelazarse y a formar marañas mucho más difíciles de manejar…
Lógicamente, con el transcurso del tiempo, muchos de ellos llegan a
conformar otro gran problema.
Que consideres que algo es
irrelevante y “puede esperar” no ayuda a que te sientas en paz contigo
mismo. Cada vez que elegimos no enfocarnos en una situación que requiere
nuestra decisión, perdemos energía que bien podríamos estar empleando
en su arreglo.
Por eso, te propongo que esta semana te dediques a “atar” cabos sueltos.
Elige algo que estabas
posponiendo hacer o que consideres que ni vale la pena ocupar tu
atención en ello ahora (por ejemplo: solucionar algo estructural pero
secundario en tu casa -como una canilla [grifo] que gotea-, terminar de
una vez aquel libro/proyecto/tarea que empezaste hace tiempo, pagar algo
pendiente, encarar ciertos temas con tus hijos o con tu pareja que
estuviste postergando para no desequilibrar la armonía familiar –pero
que terminan desequilibrándote internamente-, pedir perdón, poner tu
escritorio/tu habitación en orden, etc.)
Hallar maneras originales de
resolver problemas y conflictos es, también, una cuestión de hábitos.
Cuantas más situaciones secundarias resuelvas, más ideas innovadoras
tendrás para abocarte a los asuntos más ásperos.
Además, al dedicarte a
encontrarle una salida o un final a algo pendiente de menor relevancia,
es muy probable que asuntos de mayor envergadura, que hasta ahora no
sabías como manejar, comiencen a tener más claridad o, incluso, muten y
se vuelvan más comprensibles y solucionables.
¿Qué cabo suelto intentarás atar esta semana?
Recuperado de www.mejoraemocional.com.ar
miércoles, 1 de mayo de 2013
domingo, 21 de abril de 2013
Hermana duda
No tengo a quién rezarle
pidiendo luz,
ando tanteando el espacio a ciegas
No me malinterpreten
no estoy quejándome,
soy jardinero de mis dilemas
Hermana duda,
pasarán los años,
cambiarán las modas
vendrán otras guerras,
perderán los mismos
y ojalá que tú
sigas teniéndome a tiro,
pero esta noche,
hermana duda,
hermana duda,
dame un respiro.
No tengo a quién culpar
que no sea yo
con mi reguero de cabos sueltos
No me malinterpreten,
lo llevo bien,
o por lo menos hago el intento.
Hermana duda,
pasarán los discos,
subirán las aguas,
cambiarán las crisis,
pagarán los mismos
y ojalá que tú
sigas mordiendo mi lengua,
pero esta noche,
hermana duda,
hermana duda,
dame una tregua.
Hermana duda,
pasarán los años,
cambiarán las modas,
vendrán otras guerras,
perderán los mismos
y ojalá que tú
sigas teniéndome a tiro,
pero esta noche,
hermana duda,
sólo esta noche,
dame un respiro.
Jorge Drexler
lunes, 15 de abril de 2013
domingo, 17 de marzo de 2013
El gobernante sabio
Cuando una nación es gobernada por sabios, el pueblo ni siquiera nota que está siendo gobernado.
Cuando es gobernada por hombres mediocres, éstos son loados o atacados.
Cuando son aún más bajos, son temidos.
Y, finalmente, cuando los que rigen son peores gobernantes, éstos son despreciados.
Ten presente que las grandes obras siempre nacen de la Fe. Si ella falta, nada sublime podrá ser logrado.
Y cuando ello sucede, los seres humanos recurren a palabras sin valor.
Cuando es gobernada por hombres mediocres, éstos son loados o atacados.
Cuando son aún más bajos, son temidos.
Y, finalmente, cuando los que rigen son peores gobernantes, éstos son despreciados.
Ten presente que las grandes obras siempre nacen de la Fe. Si ella falta, nada sublime podrá ser logrado.
Y cuando ello sucede, los seres humanos recurren a palabras sin valor.
Lao Tse
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