martes, 27 de agosto de 2013

Mateando con la vida



Los libros de autoayuda que tanto abundan en el mercado, a pesar de provenir de distintas fuentes filosóficas y ofrecer la guía de corrientes psicológicas dispares, comparten una idea común repetida hasta el cansancio: “Todo depende de nosotros mismos, todo depende de nuestras decisiones”. El objetivo es claro: con esta convicción sentiremos mayor responsabilidad por nuestras decisiones, trataremos de que éstas sean las mejores, las que más favorecen nuestro desarrollo y plenitud, y la felicidad estará definitivamente al alcance de nuestras manos. Por otro lado nos libraremos de las influencias negativas de nuestro entorno y seremos autónomos de aquellas personas maliciosas que intentan manipular nuestros comportamientos. Óptima idea, pero me pregunto, ¿es realmente así?
Por otro lado una convicción tan drástica puede embargarnos de sentimientos de culpa cuando las cosas no funcionan bien. En mi consultorio de psicoterapeuta me encontré con muchas personas que acreditaban que sus enfermedades (sea un cáncer, un reumatismo o cualquier otra cosa) eran fruto de sus propias decisiones. El dolor de la enfermedad se agravaba con innecesarios sentimientos de culpa.
¿Somos de verdad los únicos responsables de nuestro crecimiento y destino? ¿O se trata simplemente de un slogan útil para nuestro desarrollo personal, pero que no resiste la mínima confrontación con la realidad?
Basta que hagamos memoria de las cosas que nos sucedieron la semana pasada para que tengamos que poner en discusión ésta, la máxima suprema de la autoayuda, “todo depende de nosotros”. Digámoslo abiertamente y aceptémoslo con una buena dosis de humildad: no sucede así en la vida real. Planifiqué salir a correr por el parque y me asomo a la ventana para ver que llueve con ganas; pensábamos ir a comer con mi esposa, y la menor de nuestras hijas tiene fiebre. Estamos cansados y queremos irnos a dormir temprano y esa tarde caen visitas.
Y no sólo nos llegan situaciones que nos arruinan los planes; otras veces, nos suceden cosas inesperadas y hasta no buscadas que mejoran nuestra vida. Por ejemplo, me ofrecieron un trabajo de unas horas semanales que me redondea el sueldo y sinceramente no esperaba. El día para el que desde meses estamos preparando una salida en familia, se presenta radiante. En este matear con la vida, a veces nos toca cebar y en otras ocasiones la rueda del mate la decide ella.

No todo lo bueno que nos pasa es mérito nuestro, hay cosas que nos vienen regaladas. No todo sufrimiento es culpa nuestra, ciertas desgracias nos tocan a nosotros como hubieran podido tocar a otros. Por lo tanto al lado de nuestros méritos y culpas hay regalos y pruebas. Esto pone en evidencia una capacidad que juntamente con nuestra voluntad y decisión es muy importante: nuestra actitud de acogida y de respuesta. No somos seres que voluntariamente deciden todo lo que les pasa. Estamos también llamados a recibir y responder a cosas que agradables, ingratas o neutras se nos van presentando en todo tiempo y que son como los mates que nos ceba la vida. Es verdad que aún allí hay una decisión que nos compete: ¿con cuál actitud aceptaremos ese mate?
Es cierto que el mate puede estar muy caliente, dulce cuando nos gusta amargo o digestivo y medicinal con hierbas aromáticas. ¿Diremos un distraído “no, gracias”?, ¿lo tomaremos sin disfrutarlo?
Cuando la vida nos ofrece algo bueno queda por definir cuánto hay de mérito nuestro y cuánto de regalo de la propia existencia o de otras personas. Si es un trago amargo el que nos toca asumir, cuánto de sufrimiento inocente y cuánto de culpa propia o de otros.
Y salvamos así la gran fuente de autonomía y libertad que tanto se busca en los libros de autoayuda: la relacionalidad. Una buena relacionalidad con Dios así como lo concebimos, o con realidades trascendentes, con los demás, con las cosas y con los acontecimientos nos permiten movernos conscientes de nuestro valor, de nuestros defectos y de aquellos privilegios que nos tocan simplemente por estar vivos. Y no perderemos ese sano realismo con nosotros y con las cosas, al que santa Teresa de Ávila llamaba el “andar en verdad”. 
Viktor Frankl, médico psiquiatra fundador de la escuela antropológica de la Logoterapia, pasó por el infierno de Auschwitz. Vivía en Viena durante el nazismo y como era judío, fueron perseguidos él y su familia. Un dolor inocente. Entre las cosas que más lo angustiaban estaba la posibilidad de que sus investigaciones sobre la psicología escritas en un libro no publicado se perdieran. Llevó el libro manuscrito escondido en el forro de su sobretodo. Pero en el campo de concentración la inhumanidad lo sorprendía en cada momento hasta lo indecible. Años después contó su experiencia en un libro llamado El hombre en busca de sentido. Allí se lee:
“Sucedió al abandonar mi ropa y heredar, a cambio, los harapos de un prisionero enviado a la cámara de gas nada más poner los pies en la estación de Auschwitz. En vez de las muchas páginas de mi libro encontré en el bolsillo de aquella andrajosa chaqueta una única página, arrancada de un libro de oraciones en hebreo, con la más sublime oración judía: Shema Israel. ¿Cómo interpretar esa “coincidencia” si no en términos de un desafío para vivir mis pensamientos en vez de limitarme a exponerlos en un papel?”La vida ofrece dolores, la vida regala cosas, pero en el fondo, como nos enseña Frankl desde la cátedra de la vivencia, se trata de desafíos. Tratemos de interpretar las “coincidencias”. No nos preguntemos sólo por el ¿qué hacer? sino también por el ¿qué me quiso decir? Distingamos luego nuestros méritos, los dones, los sufrimientos inocentes y los que poseen nuestra responsabilidad. Y entre la acogida y la respuesta tejamos nuestra historia. Si la vivimos así, la vida no será vana. Y ahora paso el mate.



Lic. Roberto Almada
Revista Ciudad Nueva, Nro 544

martes, 9 de julio de 2013

Enseñar sin palabras

Lo Inmanifestado penetra fácilmente en aquello que es impenetrable: debido a esto es que conozco el poder de la no-acción. 
Ser capaz de enseñar sin necesidad de pronunciar palabras y llevar a cabo las más grandes obras sin necesidad de actuar; esto es algo que muy poco seres humanos han llegado a comprender.


Lao Tsé
Tao Tê King
Capítulo 43

domingo, 2 de junio de 2013

Cuando un amigo se va

                                 
Cuando un amigo se va

queda un espacio vacío
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.
cuando un amigo se va
queda un tizón encendido
que no se puede apagar
ni con las aguas de un río.
Cuando un amigo se va
una estrella se ha perdido
la que ilumina el lugar
donde hay un niño dormido.
Cuando un amigo se va
se detienen los caminos
y se empieza a revelar
el duende manso del vino.                                     


Cuando un amigo se va
queda un terreno baldío
que quiere el tiempo llenar
con las piedras del hastío.
Cuando un amigo se va
se queda un árbol caído
que ya no vuelve a brotar
porque el viento lo ha vencido.
Cuando un amigo se va
queda un espacio vacío
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo


.


jueves, 2 de mayo de 2013

Cabos sueltos

En nuestra vida hay unos cuantos cabos sueltos.    

Son temas en los que no nos enfocamos “por estar muy cansados”, “porque no es tan relevante”, “porque ya nos ocuparemos”, “porque tenemos otros problemas mayores” o porque suponemos que se irá resolviendo por sí solo sin mover ni un dedo (lo que no ha ocurrido hasta ahora y, por consiguiente, es probable que no suceda).
A estos cabos sueltos no les damos casi ninguna  importancia. No tenemos en cuenta que, por más pequeños que sean, van acumulándose sin que lo notemos, a veces llegan a entrelazarse y a formar marañas mucho más difíciles de manejar… Lógicamente, con el transcurso del tiempo, muchos de ellos llegan a conformar otro gran problema.
Que consideres que algo es irrelevante y “puede esperar” no ayuda a que te sientas en paz contigo mismo. Cada vez que elegimos no enfocarnos en una situación que requiere nuestra decisión, perdemos energía que bien podríamos estar empleando en su arreglo.
Por eso, te propongo que esta semana te dediques a “atar” cabos sueltos.
Elige algo que estabas posponiendo hacer o que consideres que ni vale la pena ocupar tu atención en ello ahora (por ejemplo: solucionar algo estructural pero secundario en tu casa -como una canilla [grifo] que gotea-, terminar de una vez aquel libro/proyecto/tarea que empezaste hace tiempo, pagar algo pendiente, encarar ciertos temas con tus hijos o con tu pareja que estuviste postergando para no desequilibrar la armonía familiar –pero que terminan desequilibrándote internamente-, pedir perdón, poner tu escritorio/tu habitación en orden, etc.)
Hallar maneras originales de resolver problemas y conflictos es, también, una cuestión de hábitos. Cuantas más situaciones secundarias resuelvas, más ideas innovadoras tendrás para abocarte a los asuntos más ásperos.
Además, al dedicarte a encontrarle una salida o un final a algo pendiente de menor relevancia, es muy probable que asuntos de mayor envergadura, que hasta ahora no sabías como manejar, comiencen a tener más claridad o, incluso, muten y se vuelvan más comprensibles y solucionables.
¿Qué cabo suelto intentarás atar esta semana?

Recuperado de www.mejoraemocional.com.ar

domingo, 21 de abril de 2013

Hermana duda


No tengo a quién rezarle
pidiendo luz,
ando tanteando el espacio a ciegas

No me malinterpreten
no estoy quejándome,
soy jardinero de mis dilemas

Hermana duda,
pasarán los años,
cambiarán las modas
vendrán otras guerras,
perderán los mismos
y ojalá que tú
sigas teniéndome a tiro,
pero esta noche,
hermana duda,
hermana duda,
dame un respiro.  
                                             

No tengo a quién culpar
que no sea yo
con mi reguero de cabos sueltos

No me malinterpreten,
lo llevo bien,
o por lo menos hago el intento.

Hermana duda,
pasarán los discos,
subirán las aguas,
cambiarán las crisis,
pagarán los mismos
y ojalá que tú
sigas mordiendo mi lengua,
pero esta noche,
hermana duda,
hermana duda,
dame una tregua.

Hermana duda,
pasarán los años,                                    
cambiarán las modas,
vendrán otras guerras,
perderán los mismos
y ojalá que tú
sigas teniéndome a tiro,
pero esta noche,
hermana duda,
sólo esta noche,
dame un respiro.









Jorge Drexler
 
 ,

domingo, 17 de marzo de 2013

El gobernante sabio

Cuando una nación es gobernada por sabios, el pueblo ni siquiera nota que está siendo gobernado.
Cuando es gobernada por hombres mediocres, éstos son loados o atacados.
Cuando son aún más bajos, son temidos.
Y, finalmente, cuando los que rigen son peores gobernantes, éstos son despreciados.
Ten presente que las grandes obras siempre nacen de la Fe. Si ella falta, nada sublime podrá ser logrado.
Y cuando ello sucede, los seres humanos recurren a palabras sin valor.

Lao Tse

Te quiero (Mario Benedetti)


lunes, 25 de febrero de 2013

Un buen viajero no deja huellas

Un buen viajero no deja huellas.
Un buen orador no comete errores .
Un buen calculista no necesita instrumentos de cálculo.
Un buen custorio no necesita barrotes ni cerrojos. Y sin embargo, es imposible abrir lo que él cerró.
Quien sabe atar no necesita de cuerdas ni de nudos. Sin embargo, es imposible desatar lo que él unió.
Sin embargo, aunque una persona comenta uno o más errores, jamás deberíamos rechazarla por ello..
El Sabio a nadie rechaza, por ello es buen salvador de almas.
El Sabio no rechaza a ningún ser, así, él es un buen protector de todos los seres.
Por esto es llamado doblemente iluminado.
Por lo tanto los buenos hombres, son los maestros de los hombres equivocados. Y los errados son moldeados por los hombres buenos.
Aquel que no venera a su Maestro, y aquel que no ama la posibilidad de hacer el bien, aunque sea muy inteligente estará confuso.
Esta es una verdad muy profunda y muy sútil.


Tao Tê King
Cap. 27 
Lao Tse

viernes, 15 de febrero de 2013

La soledad o el miedo a hallar lo que se busca

Hay gente que padece el estar sin pareja.
No sabe qué hacer con su vida en ciertos momentos y esto se profundiza los fines de semana y en eventos sociales.
Pero en realidad, ¿tendrán miedo a hallar lo que tanto desean?
Hace poco tiempo salió publicada esta nota en el diario La Nación, escrita por Miguel Espeche, que versa sobre el tema.
…….
Muchos son los solos y las solas en la ciudad. Muchos de ellos desean, o dicen desear, una pareja estable, alguien a quien querer y por quien ser queridos. En diferentes sintonías y códigos van por la vida en busca de una pareja que no siempre llega en tiempo y forma, por más que los ensayos sean muchos y variados. Es verdad que hay quienes prefieren buscar pareja a encontrarla. Buscan y buscan, pero nunca encuentran. Es que de encontrar a alguien que pudiera dar con el perfil de “pareja” quizá les vendría un gran susto, el susto del que encontró lo que buscaba y ahora teme perderlo.
Suponen que es menor el dolor de no encontrar lo que se anhela a encontrarlo y que la cuestión no funcione. Por experiencias pasadas en las que vivieron penas, desencuentros y abandonos, o por lo que se dice por ahí de lo que pasa con las parejas, encuentran temible al amor y sus circunstancias, por más que sueñen con él a diario.
Antes de que haya quejas, digamos que sí: existen los que no tienen pareja y no sólo no se quejan, sino que hacen militancia de su condición de solitarios. De ellos sólo podemos decir que existen y que negarían mil veces anhelar el amor de pareja, dada su disfrutada condición de lobos esteparios. No es por no poder, sino por no querer, dirán seguramente con razón, que no hay otro compartiendo su vida, y repetirán una y otra vez que “el buey solo bien se lame“.
En los fines de semana, sin embargo, la noche de la ciudad se puebla de la ambivalencia del “quiero, pero no“, la danza de los que se buscan, se miran, hasta se tocan, pero no siempre se encuentran, quizá porque no quieren de verdad el encuentro cercano, o, tal vez, aunque lo desean, una barrera invisible y a veces incomprensible se ubica frente a ellos, impidiendo esa intimidad tan temida: la emocional, esa que duele, y mucho, cuando es herida.
Es verdad, la intimidad que más temor genera es la emocional, mucho más que, por ejemplo, la física. Los cuerpos, por aquello de la modernidad, se pueden encontrar más asiduamente que en épocas muy anteriores a las nuestras, y de hecho ya a veces ese tipo de encuentro es tomado deportivamente. Pero las almas, digámoslo así sin temor a ser cursis, andan por ahí, solas, parapetadas por miedos disfrazados de otras cosas.
Modernosos o tangueros, cancheros o nerds, jovencitos o ya grandes y con varias historias encima, la fauna ciudadana, sobre todo al caer la noche, disfraza anhelos atávicos de intimidad para lanzarse al encuentro de lo que sea que mantenga viva la ilusión.
De día, sin embargo, los consultorios de psicólogos y afines se pueblan de soledades, sean éstas dolidas o no. En la mañana una treintañera se duele frente al psicoterapeuta por tanto desencuentro en su vida amorosa. Al atardecer, en el mismo sillón del mismo consultorio, un hombre, quizás una potencial pareja de la dama antes mencionada, se lamenta, en sus masculinos códigos, de lo mismo: de la dificultad de encontrar alguien que no sólo se acerque superficialmente, alguien que permita esa plenitud anhelada y, a la vez, temida.
Y así andan todos, libres de las dificultades del amor, ajenos al riesgo de perder, gozando quizás el torbellino del cortejo que llega “hasta allí” en lo que a afectos refiere- y está bien, sólo que a la larga la gente se cansa de la cuestión y, se sabe, lo lindo de emprender un viaje es tener un lugar al cual volver.
De lo social a la intimidad, de la intimidad a lo social. Es bueno salir y navegar diferentes aguas para conocerlas y, a través de ese conocimiento, conocerse a uno mismo. Pero sepamos que, tarde o temprano, la intimidad es el cobijo por todos (o casi todos) anhelado. Por eso, mejor perderle el miedo y aprender a cuidarse sin que ello implique parapetarse en la histeria o el corazón blindado. Es bueno saber que la soledad es una opción, no un destino marcado por el miedo a la pena y al desengaño, disfrazado de libertad.
 Del Blog "Mejora Emocional"

domingo, 13 de enero de 2013

Las cosas tienen movimiento





 


Muchas veces me pregunto: que estamos haciendo aca?
Dejo de pensar y veo que, al final,
siempre estaras, siempre estaras en mi.
He llegado a no escucharte,  tocar a fondo.
Tanta inmensidad, perdidos de verdad aqui;
y es que siempre estaras, siempre estaras en mi.
Una voz, como un sentimiento, como una cancion;
algo mas que me ayude a despertar,
a seguir, a no bajar la guardia, siempre a seguir,
no esperes, no te enseñan a vivir
.
Movimiento, las cosas tienen movimiento;
la oportunidad de estar en libertad
es que siempre estaras, siempre estaras en mi;
como un soplo, como una lluvia o como un rayo de luna
oxigenaras mi vida hasta estallar...
y es que siempre estaras, siempre estaras en mi.
Una voz, como un sentimiento, como una cancion;
algo mas que me ayude a despertar,
a seguir, a no bajar la guerdia, siempre a seguir,

 no esperes, no te enseñaré a vivir...


Letra: Fito Paez
Interpretes: Baglietto- Vittale

martes, 1 de enero de 2013

No te olvides






No te olvides del ayer
Porque el presente se mancha,
Queda embarrada la cancha
Y después para volver,
Cuando quieras recorrer

Porque el barrio siempre espera,
Algún sueño, una quimera,
Que el deseo, que el amor,
Puede sonar el tambor
Y lo oigas desde afuera.

No olvidarse no es penar,
No es arrastrar la cadena,
Ni vivir como condena
O que ese ayer fue lo más.
No es vivir de recordar,
Sino que sirva de puente
Y que nadie ya te cuente
Como se debe seguir,
Porque se debe elegir
Un camino solamente.


El camino tuvo inicio
Y compartiendo la ruta,
Comiendo la misma fruta,
Sacando placer del vicio,
Tu don también fue servicio,
Tu naturaleza bruta…
Por eso no hay que olvidarse
Y a veces hay que pararse,
Que de tanto galopar
El polvo suele engañar
Y el caballo desbocarse.

No te olvides del ayer,
Aunque tal vez haya suerte
Y pueda volver a verte
Para poder recorrer,
Recuperando el placer
Tal vez te abrace en la esquina
Y ya desde la banquina,
Te despida sin penar,
Sin dejar de recordar
Tu luz cuando haya neblina.


No te olvides del ayer…



Bersuit Vergarabat

lunes, 31 de diciembre de 2012

Nos hemos dejado encontrar

Y no nos cansamos...
...cerramos un año, en que el nos movimos al "ritmo de la vida", que es moverse al ritmo de Dios. Nos dejamos llevar y nos entregamos a ella.  Porque sabemos que no hay años mejores ni peores, Él está,  nos conduce y somos conducidos.

Y hay momentos....
...de dolor, de alegría, de incertidumbre,  de soledad, dónde somos invitados a buscar al Dios de la Vida.

Y hay certezas....
---porque esa búsqueda es incansable, porque esa felicidad de cada día, sólo la encontramos en Dios.

Y hay paz....
... porque en Él podemos descansar, abrir la puerta y darnos cuenta, que nos hemos dejado encontrar.





Esperando un nuevo año
Feliz 2013

Mónica

domingo, 30 de diciembre de 2012

Ella

Ella me daba la mano, y no hacia falta más.
Me alcanzaba para sentir que era bien acogido.
Más que besarla, más que acostarnos juntos, más que ninguna otra cosa...
...y ella me daba la mano... y eso era amor.

Mario Benedetti

sábado, 10 de noviembre de 2012

Parao

Hay quien ve la luz al final de su tunel
Y construye un nuevo tunel, pa´ no ver,
Y se queda entre lo oscuro, y se consume,
Lamentando lo que nunca llegó a ser.
Yo no fui el mejor ejemplo y te lo admito,
Fácil es juzgar la noche al otro día;
Pero fui sincero, y éso sí lo grito,
Que yo nunca he hipotecado al alma mía!
Si yo he vivido parao, ay que me entierren parao;
Si pagué el precio que paga el que no vive arrodillao!

La vida me ha restregao, pero jamás me ha planchao.
En la buena y en la mala, voy con los dientes pelaos!
Sonriendo y de pie: siempre parao!

Las desgracias hacen fuerte al sentimiento              
Si asimila cada golpe que ha aguantao.
La memoria se convierte en un sustento,
Celebrando cada rio que se ha cruzao.
Me pregunto, cómo puede creerse vivo,
El que existe pa´ culpar a los demás?
Que se calle y que se salga del camino,
Y que deje al resto del mundo caminar!
A mí me entierran parao.
Ay, que me entierren parao!
Ahí te dejo mi sonrisa y todo lo que me han quitao.
Lo que perdí no he llorao, si yo he vivido sobrao,
Dando gracias por las cosas
Que en la ruta me he encontrao.
Sumo y resto en carne propia,
De mi conciencia abrazao.
Parao! aunque me haya equivocao,

Aunque me hayan señalao,
Parao! en agua de luna mojao,
Disfrutando la memoria de los rios que he cruzao,
Aunque casi me haya ahogao, sigo parao!

Parao!

Rubén Blades






domingo, 4 de noviembre de 2012

La edad del cielo

No somos más
que una gota de luz,
una estrella fugaz,
una chispa, tan sólo,
en la edad del cielo.
No somos lo
que quisiéramos ser,
solo un breve latir
en un silencio antiguo
con la edad del cielo.
Calma,
todo está en calma,
deja que el beso dure,
deja que el tiempo cure,        
deja que el alma
tenga la misma edad
que la edad del cielo.
No somos más
que un puñado de mar,
una broma de Dios,
un capricho del Sol
del jardín del cielo.
No damos pie
entre tanto tic tac,
entre tanto Big Bang,
sólo un grano de sal
en el mar del cielo.

Jorge Drexler




 

domingo, 21 de octubre de 2012

Cantar

En las noches cálidas del sur del mundo, tiempo de primavera, los grillos llaman a las grillas.
Las llaman frotando sus cuatro alas.
Esas alas no saben volar. Pero saben cantar.

Galeano, Eduardo
Los Hijos de los días

lunes, 17 de septiembre de 2012

Familia

Según se sabe en el África negra y en la América indígena, tu familia es tu aldea completa, con todos sus vivos y sus muertos.
Y tu parentela no termina en los humanos.
Tu familia también te habla en la crepitación del fuego,
en el rumor del agua que corre,
en la respiración del bosque,
en las voces del viento,
en la furia del trueno,
en la lluvia que te besa
y en el canterío de los pájaros que saludan tus pasos.

Galeano, Eduardo
Los Hijos de los días

sábado, 11 de agosto de 2012

Que sean niños los niños

Que sean niños los niños.
Que sean niños, y no clientes de las compañías de celulares, o vendedores de rosas en los bares, o estrellas descartables de la televisión.
Niños, no limpiavidrios en los semáforos, o botín de padres enfrentados o repartidores de estampitas en los subtes.
Que no sean niños soldados, los niños. Que sean niños los niños, simplemente. Que no sean foto de un portal pornográfico. Que no sean los habitantes de un reformatorio.
Que no sean costureros en talleres ilegales de ningún lugar del mundo.
Que sean niños los niños, y no un target.
Que no sean los que pagan las culpas. Los que reciben los golpes. Los bombardeados por publicidad. Que sean niños los niños. Todo lo aniñados que quieran. Todo lo infantiles que quieran. Todo lo ingenuos que quieran. Que hagan libremente sus niñerías.
Que se dediquen a ser niños y no a otra cosa.
Que no sean los que no juegan, los acosados por las preocupaciones, los tapados de actividades.
Que sean niños los niños y se los deje preguntar sin levantar la mano, formar filas torcidas, llevar alguna vez la Bandera no por ser mejor alumno, sino por ser buen compañero.
Que sean niños los niños y no los incentivados con desmesura a consumir todo lo que saca el mercado.
Que sean niños, y no los que aspiran pegamento en una esquina o fuman paco en la otra, tan de nadie, tan desprotegidos.
Niños, no nombres que tienen que rogar por recibir el apellido paterno o la cuota de alimentos.
Que sean niños los niños.
Y que los niños sean lo intocable, que sea la gran coincidencia en cualquier discusión ideológica; que por ellos se desvelen los economistas de todas las corrientes, los dirigentes de todos los partidos, los periodistas de todos los medios, los vecinos de todas las cuadras, los asistentes sociales de todas las municipalidades, los maestros de todas las escuelas.
Que sean niños los niños, y no el juguete de los abusadores.
Que sean niños, no "el repetidor" o "el conflictivo" o "el que nunca trae los deberes".
Niños, y no los que empujan el carro con cartones.
Que sean niños los niños, simplemente.
Que ejerzan en paz el oficio de recién llegados.
Que se los llame a trabajar con la imaginación o con lápices de colores.
Que se los deje ser niños, todo lo niños que quieran.
Y que los niños sean lo importante, que por ellos lleguen a un acuerdo los que nunca se ponen de acuerdo; que por ellos se dirijan la palabra los que no se hablan, que por ellos hagan algo los que nunca hicieron nada.
Que sean niños los niños y que no dejen de joder con la pelota.
Que sean niños en su día. Que lo sean todos los días del año. Que sean felices los niños, por ser niños. Inocentes de todo lo heredado.

Por Mex Urtizberea

domingo, 29 de julio de 2012

Un pacto para vivir






Un pacto para vivir, 
odiandonos sol a sol 
revolviendo más
en los restos de un amor, 
con un camino recto, 
a la desesperación
¿desenlace? 
en un cuento de terror.
Seis años así 
escapando me otro lugar 
con mi fantasía
buscando otro cuerpo, otra voz, 
fui consumiendo infiernos
para salir de vos, 
intoxicado loco 
sin humor.
Si hoy te tuviera aquí 
cuando hago esta canción 
me sentirías raro
no tengo sueño, mi panza vibra 
tuve un golpe energético
milagro y resurrección, 
y eso que estaba tieso, 
bajo control
El poder siempre manda 
si para tenerte aquí 
había que maltratarte !
no puedo hacerlo, sos mi dios 
te veo, me sonrojo y tiemblo
qué idiota te hace el amor, 
y hoy quiero darle rienda
a esta superstición
un pacto para vivir! un pacto para vivir
un pacto para vivir! un pacto para vivir
un pacto para vivir! un pacto para vivir
un pacto........para vivir!


Bersuit Vergarabat

domingo, 22 de julio de 2012

Desapego

*Ser desapegados no significa que no podamos disfrutar nada o no podamos disfrutar estar con alguien.
Mas bien, se refiere al hecho de que aferrarnos fuertemente a algo o a alguien, nos causa problemas.
Nos volvemos dependientes de ese objeto o persona y pensamos, “Si lo pierdo, o nunca lo obtengo, entonces seré miserable”.
El desapego significa: ”Si obtengo la comida que me gusta, qué bueno; si no la obtengo, está bien. No es el fin del mundo”.
No hay apego o aferramiento.*
El Dalai Lama

domingo, 15 de julio de 2012

Día de la justicia

La Reina dijo:
-Ahí tienes al Mensajero del Rey. Él está preso ahora, está siendo castigado. Su proceso no comenzará antes del próximo miércoles. Y por supuesto, su crimen será cometido al final.


-¿Y si nunca comete el crimen?-Preguntó Alicia      


(De Alicia a través del espejo, segunda  parte de Alicia en el país de la maravillas, por Lewis Caroll, 1872, en Galeano Eduardo, Los Hijos de los días)

lunes, 9 de julio de 2012

"Yo soy, porque Nosotros somos




Un antropólogo propuso un juego a los niños de una tribu africana. Cerca de un árbol, colocó una canasta llena de frutas y le dijo a los niños que aquél que llegara primero ganaría todas las frutas.

 Cuando dio la señal para comenzar el juego todos los niños se tomaron de las manos y corrieron juntos hasta la canasta. Luego de llegar hasta donde estaba y tomar las frutas, se sentaron juntos a disfrutar del premio.

Entonces el antropólogo les preguntó por qué habían corrido así (si uno solo podía ganar todas las frutas), y los niños le respondieron: "UBUNTU", que en la cultura Xhosa significa: "Yo soy porque Nosotros somos". Y luego dijeron: ¿cómo uno de nosotros podría estar feliz si todos los demás están tristes?




martes, 3 de julio de 2012

Silencio

Sepas lo que sepas, guarda silencio.
A nadie enseñarás nada más de aquello que sabe.
Y si amplía su saber tomándolo de ti sin estar preparado, será un saber superficial en él y sin fondo.
La sabiduría no se regala, se trabaja en el roce con la vida y el sacrificio cotidiano.
A aquellos que debas decirles algo, la misma vida los pondrá parejos a tu camino, y andando, los enseñarás a andar.

Abul Beka (poeta de Al-Andalus nacido en 1204)

jueves, 14 de junio de 2012

Antigua bendicón celta

Qué el camino salga a tu encuentro.
Qué el viento siempre este detrás de ti y la lluvia caiga suave sobre tus campos y hasta que nos volvamos a encontrar, qué Dios te sostenga suavemente en la palma de su mano.
Qué vivas por el tiempo que tú quieras y qué siempre quieras vivir plenamente.

viernes, 8 de junio de 2012

La acción equivocada

Aquel que desea parecer alto parándose en puntas de pie, difícilmente podrá conservar el equilibrio. (1).
Y alquien que camina dando grandes saltos, dificílmente pueda llegar muy lejos (2).
Quien hace ostentación de su propia persona nunca será escuchado.
Aquel que justifica sus errores nunca cosechará méritos.
Quien se alaba a sí mismo nunca cosechará méritos.
Y quien se glorifica jamás alcanzará la perfección.
Todas estas personas, cuando son comparadas con el Tao, son llamadas: "dadas a los excesos y al desenfreno en la actividad".
Y sean cuales sean las acciones que realicen, el error siempre las perseguirá.
Por ello, el Sabio se aparta de ellas.


Lao Tse
Tao Tê King
Cap. 23


(1) Es decir, cada persona debe actuar en conformidad con su propia naturaleza, porque ello es lo mejor para la propia alma. Adoptar en la vida posturas que no nos corresponden ("parecer más alto") indefectiblemente nos llevará al error y a la consecuente caída.

(2) Al igual que en la línea anterior, nos habla de la necesidad de adaptarnos a nuestro modo natural de ser y a los acontecimientos que vayan surgiendo a lo largo de nuestro paso por la vida. "Dar grandes saltos" no es sino querer acortar camino en la senda del aprendizaje de la existencia, lo cual nos llevará al fracaso, pues ello es contrario al Tao. Recordamos la célebre sentencia china: "No temas avanzar lentamente, tan sólo teme detenerte".

domingo, 3 de junio de 2012

La vida es hermosa...

La vida es hermosa...
por eso:
rompe las reglas,
perdona rapido,
besa despacio,
ama de verdad,
rie sin control,
no guardes rencor,
.............y SE FELIZ, AHORA !!!

jueves, 24 de mayo de 2012

Dejar ir

 
 
"Dejar ir" no significa dejar de cuidar, significa que no puedo hacerlo por otra persona.
"Dejar ir" no es aislarme, es darse cuenta que no puedo controlar a otro.
"Dejar ir" no es permitir, sino reconocer el aprendizaje de las consecuencias naturales.
"Dejar ir" es admitir la impotencia, que significa que el resultado no esta en mis manos.
"Dejar ir" no es tratar de cambiar o culpar a otro, es sacar lo máximo de mi mismo.
"Dejar ir" no es cuidar, sino atender.
"Dejar ir" no es reparar, sino ser de apoyo.
"Dejar ir" no es juzgar, sino permitirle a otro que sea un ser humano.
"Dejar ir" no es estar en el medio arreglando todos los resultados, sino permitir a otros que influyan en sus propios destinos.
"Dejar ir" no es ser protector, es permitir a otro que enfrente la realidad.
"Dejar ir" no es negar, sino aceptar.
"Dejar ir" no es regañar, reprender o discutir, sino buscar mis propios defectos y corregirlos.
"Dejar ir" no es ajustar todo a mis deseos, sino tomar cada día como viene y apreciarme a mi mismo en el.
"Dejar ir" no es lamentar el pasado, sino crecer y vivir para el futuro.
"Dejar ir" es temer menos y Amar mas.

Louise Hay

lunes, 30 de abril de 2012

Transformación

Aquellos que no aprenden nada de los hechos desagradables de sus vidas, fuerzan a la conciencia cósmica a que los reproduzca tantas veces como sea necesario, para aprender lo que enseña el drama de lo sucedido. Lo que niegas te somete. Lo que aceptas, te transforma.
Carl Jüng

jueves, 19 de abril de 2012

Entre la cabeza y el corazón

“...La verdad más bella no sirve de nada
si no se ha convertido en
la experiencia más íntima del individuo.
Toda respuesta unívoca, ‘clara’,
permanece estancada en el cerebro
y penetra sólo en casos muy raros hasta el corazón.
No nos urge ‘saber’ la verdad, sino ‘experimentarla.’
El problema grave no es poseer una concepción intelectual,
sino encontrar la senda hacia la experiencia
interna, irracional y quizás inarticulable.”

Carl G. Jung

sábado, 14 de abril de 2012

Sé feliz ahora

No son realmente los pensamientos efímeros ni las brillantes ideas los que rigen tu vida, sino más bien los simples hábitos de cada día. Vive en forma sencilla y no te dejes atrapar por las complejidades del mundo, pues es demasiado exigente.
Cuando finalmente logras obtener lo que anhelabas, los nervios están agotados, el corazón maltrecho y hasta los huesos te duelen. Adopta la determinación de desarrollar tus facultades espirituales desde ahora en adelante. Aprende el arte de vivir con rectitud.
Si tienes gozo lo posees todo, aprende, pues, a permanecer alegre y satisfecho. Se felíz ¡ahora!



Yogananda .-

viernes, 13 de abril de 2012

Chaplin

"Hay que tener fe en uno mismo.
Ahí reside el secreto.
Aún cuando estaba en el Orfanato y recorría las calles buscando que comer para vivir, incluso entonces, me consideraba el actor mas grande del mundo.
Solo con la absoluta confianza en si mismo, se puede triunfar."
Charles Chaplin.

domingo, 25 de marzo de 2012

Humildad

Sé humilde y te conservarás integro.
Sé flexible y permanecerás recto.
Vacía tu interior y estarás pleno.
Entrégate, y siempre te hallarás renovado.
Ten pocas cosas, y recibirás grandes bienes.
Quien posee muchas cosas, siempre vivirá turbado.
Por lo tanto el sabio se mantiene uniido al Uno, y pasa a ser un ejemplo para el mundo.
El no se ensalza a sí mismo, y por lo tanto brilla.
No se elogia, y por lo tanto es admirado por todos.
No se alaba, y por elo cosecha méritos.
No se glorifica, y por ello se torna sublime.
Y debido a que no compite con los demás, nadie en el mundo es capaz de competir con él.
Los antiguos sabios decían: "sé humilde, y permanecerás íntegro" ¿Puede acaso alguien considerar a esta como una enseñanza sin valor?
En verdad, el que es humilde, regresará sano a su Verdadero Hogar (1)

(1) El Tao; Dios

Lao Tse
Tao Tê King
Capítulo 22

lunes, 20 de febrero de 2012

Cierra tus ojos...

Cierra tus ojos y verás claramente.
Cesa de escuchar y oirás la verdad.
Permanece en silencio y tu corazón cantará.
No anheles ningún contacto y encontrarás la unión.
Permanece quieto y te mecerá la marea del universo.
Relájate y no necesitarás ninguna fuerza.
Sé paciente y alcanzarás todas las cosas.
Sé humilde y permanecerás entero.

Lao Tsé.-

domingo, 19 de febrero de 2012

Donde no está el yo, está el Amor, está Dios

Cuando le preguntaron a un derviche por qué daba culto a Dios por medio de la danza,respondió;
“Porque dar culto a Dios significa morir al propio yo. Ahora bien, la danza mata al yo; cuando el yo muere, todos los problemas mueren con él;
y donde no está el yo, está el Amor, está Dios”

Anthony de Mello

sábado, 18 de febrero de 2012